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Recordó que en sus manos había dejado la capacidad de manipular el espacio.

Él lo hacía desaparecer si la miraba a los ojos desde todo lo lejos que fuera y crecía sin fin al verle marchar.

- Espacio no significa nada cuando está conmigo- pensó. No existe si por las noches me aferro a Él como hiedra. Espacio nos rodea, pero entonces es espacio inútil, ni me sirve, ni me importa.

Espacio tenía la cualidad de hacerse grande cuando estaba sola, y de metérsele dentro inflándose como un globo conteniendo nada. Espacio se hacía vacío y daba angustia.

Desconfianza hacía que para ella Espacio fuera necesario, y Tiempo también. Entonces, sola dentro de todo ese cerco que tanto se molestó en trazar, de grande se hacía pequeña, la fuerza se le iba aún más rápido que como creció y Espacio se volvía infame.

-No quiero estar lejos- se dijo. Sólo quiero tocarlo todo con las yemas de los dedos y abarcar lo que más quiero con toda la mano.

Entonces Espacio se volvió cómplice y encogió hasta desaparecer.

-Ahora ya puedo mirarle a los ojos con alegría.

Para hacerlo más fácil se dirigió a la ventana sin decir nada, cogió de la mesa una bola de cristal que alguien había traído de Murano y colmó el hueco de su mano con su tacto frío y suave dispuesto a ofrecer entretenimiento.

La conversación le había dejado la boca seca y ahora, mirando a través del cristal el jardín de otoño, esa sequedad le recordaba lo nervioso que le había puesto la situación y lo poco capaz que había sido de reaccionar de un modo adecuado. Ahora le venían a la mente todas esas cosas que habría querido decir si hubiera sido el personaje valiente que él se consideraba.

Y cuanto más lo pensaba, más rabia sentía y más tiempo dejaba pasar sin decir nada coherente que fuera capaz de reengancharse a la conversación sin romper demasiado el hilo discursivo ya roto.Y así, frustrado ante su propia impotencia, sintiendo crujir las láminas de parquet bajo unos pies descalzos que se dirigían hacia la puerta, dejó anudarse la garganta sabiendo que no resolver este momento cambiaría las cosas para siempre.

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